Ripillos de cuasiamor

La tuya lo es por hablarme,
la mía, por responderte;
la culpa de este desastre
proviene de las dos partes.

Querer y no codiciar,
ese es mi mayor anhelo;
tener tan solo un deseo:
amar sin tener que amar.

This entry was posted in Poemoides and tagged , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *