En la soledad de mi nicho

En la soledad de mi nicho
yo te escribo, amor mío
este último romance
que con estima te envío
por el hueco de esta tumba
—¡ahí va! Mira: un gusanito…—
que tan mal han sellado.

Esto es un poco sombrío,
y no muy ancho además,
pero si vienen bichitos
y aquí conmigo se quedan
ya no tendré tanto frío…

¿Y a ti, la vida, qué tal?
Yo, aquí solo, muy aburrido…
No tengo con quien charlar,
y a veces lloro bajito,
para que nadie me oiga
y así me quedo dormido;
pero a veces me despierto,
y quiero que estés conmigo…

Puede que esto te gustase,
porque está bastante limpio,
aunque pronto olerá mal,
y será así medio siglo.

Pero espero de verdad,
que en el mundo de los vivos,
vivas mucho tiempo más,
te cases y tengas hijos,
o al revés, lo mismo da…

Y si a ti te da lo mismo,
cuando dejes de no verme
con los ojos de los vivos,
y me veas con los que uno
consigue en el infinito,
me encantaría que vinieses
aquí, a vivir conmigo…

Si tú quieres, claro está…

Te haré sitio, y en nuestro nicho
no habrá ya más soledad.

[Dedicado a Silvi, porque ella soltó el primer verso en Salamanca… ¿O fue en Zamora? Quizás haya alguna incoherencia, pero me salió de un tirón. Es lo que tiene contar con buenas musas :mrgreen: ]

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